Como siempre, la Sala Houdini no nos ha defraudado. Asistir a Magilocuras 3.0 ha sido encontrarse con un auténtico maestro de maestros. Es un espectáculo redondo: divertido, agudo en sus bromas y ejecutado por un mago de primer nivel.
Es un show totalmente recomendable para todas las edades. Tanto nuestro hijo de 7 años como nosotros disfrutamos de principio a fin. El espectáculo combina trucos clásicos —que mantienen todo su encanto al ser ejecutados por manos expertas— con una selección de elocuencias humorísticas perfectamente hiladas para la ocasión. Lo único malo es que se nos hizo corto; ¡nos habríamos quedado una hora más!
Si buscáis una experiencia donde la técnica impecable se mezcla con el mejor humor, no te lo puedes perder. ¡Nosotros repetiremos seguro!